Hipertensión Pulmonar Tromboembólica Crónica

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Este 5 de mayo se conmemorará el Día Nacional de la Hipertensión Pulmonar, fruto del esfuerzo iniciado en 2016 por miembros de la sociedad civil, asociaciones de pacientes, especialistas médicos y legisladores, para dar visibilidad, demandar atención y tratamiento oportuno y específico para esta enfermedad rara, catastrófica, progresiva, incapacitante y potencialmente mortal, que se estima  afecta a mil 578 mexicanos.

A dos años de este trabajo conjunto se han dado pasos importantes, pero hace falta reforzar acciones para evitar que los pacientes sigan con una expectativa de vida de 2.8 años por no contar con un diagnóstico y tratamientos específicos adecuados, coinciden médicos especialistas pertenecientes a instituciones de salud pública, así como representantes de la sociedad civil.

Pablo Trejo, paciente y enlace institucional de las asociaciones, destacó que constituir este 5 de mayo como el Día Nacional para la Hipertensión Pulmonar fue uno de los logros de la lucha iniciada hace dos años, y junto con ello se han establecido acciones como foros informativos en la Cámara de Diputados y Cámara de Senadores, así como el  Primer Consenso Mexicano de Hipertensión Pulmonar por Tromboembolia Crónica  (HPTEC).

Sin embargo, “aunque las instituciones de salud pública han dado pasos importantes necesitamos urgentemente que todos y cada uno de los pacientes con Hipertensión Pulmonar  y sus tipos como la HPTEC que son tratados en las instituciones de salud pública, cuenten con todas las opciones de tratamiento específicas que les garanticen el retorno de su salud y una buena calidad de vida”.

Tal es el caso de Leonel Díaz, paciente diagnosticado con HPTEC, quien en 2017 fue el segundo derechohabiente sometido a una endarterectomía pulmonar en el CMN Siglo XXI del IMSS para mejorar su condición de salud, no obstante posterior a la exitosa cirugía, Leonel desarrolló una persistencia por lo que ahora requiere se le administre el único medicamento específico indicado para esta enfermedad, el cual no está disponible en la institución de salud.

“En nuestra estrategia para incorporar los nuevos tratamientos para la Hipertensión Pulmonar y sus tipos como la HPTEC nos estamos quedando cortos, porque las principales instituciones de salud pública no cuentan con las terapias de vanguardia y los pacientes quedamos desprotegidos para atendernos en el sector salud. Solicitamos con urgencia que se incorporen a los Cuadros Básicos Institucionales las nuevas terapias para HPTEC y que realmente lleguen a nuestras manos”, alertó Pablo Trejo.

El Dr. Héctor Glenn Valdez, jefe de Circulación Pulmonar de la Unidad Médica de Alta Especialidad, Hospital de Cardiología No. 34, IMSS, en Monterrey, expresó que la Hipertensión Pulmonar Tromboembólica Crónica (HPTEC), uno de los subtipos de la HP, es un padecimiento crónico degenerativo que comienza con dificultades para respirar y que en poco tiempo si no se diagnostica y trata de manera adecuada, puede ocasionar la muerte.

Por su parte, el Dr. Sergio López Estupiñán, ex presidente de la Sociedad Jalisciense de Neumología y Cirugía de Tórax, destacó que la HPTEC ocurre cuando no se elimina la obstrucción de los vasos pulmonares debido a la formación de un coágulo o varios episodios de embolia pulmonar, lo que conduce a un incremento en la presión pulmonar, que con el paso del tiempo, puede provocar insuficiencia cardíaca derecha.

El experto en neumología y medicina crítica de Guadalajara, explicó que la HP con regularidad es confundida con asma o EPOC, por lo que es de suma importancia que ante los síntomas como labios azules, fatiga, desmayo e insuficiencia cardiaca, los pacientes acudan con el cardiólogo o neumólogo.

Finalmente, indicaron que es necesario respirar fuerte y redoblar esfuerzos para llevar los beneficios del tratamiento al mayor número de personas que viven con HP y HPTEC, y que son atendidas en las principales instituciones de salud como el IMSS e ISSSTE, ya que por ser una enfermedad catastrófica absorbe hasta el 70% del ingreso familiar, es decir, el costo total anual por paciente ronda entre 1 y 1.5 millones de pesos.