Creando un futuro sustentable para nuestra región

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Desde hace cincuenta años, en abril se conmemora el Día de la Tierra, el cual ha dado un espacio particular a la importancia de trabajar conjuntamente para crear un planeta más sustentable para las generaciones futuras. El Día de la Tierra surgió tras la culminación de una serie de desastres ambientales y las primeras imágenes del planeta tomadas desde el espacio. La población mundial tomó conciencia sobre la fragilidad de nuestro planeta y se determinó que los límites geopolíticos pasan a segundo término dándole prioridad al planeta. Desde entonces y hasta hoy, hay distintas opiniones sobre la mejor manera de cuidar nuestro frágil hogar.

Este año, el Día de la Tierra busca generar conciencia sobre el cambio climático –un reto enorme, pero que representa amplias oportunidades. Cuando se trata de crear un futuro sustentable, la producción animal siempre es vista como un gran reto. Pero tenemos buenas noticias, pues los animales son, actualmente, parte de la solución para la sostenibilidad.

Los animales pueden reducir la pérdida de recursos naturales al proveer más de lo que ellos consumen y las innovaciones en la agricultura y la producción de alimentos pueden ayudar a reducir el uso de recursos y el impacto colectivo en el medio ambiente. ¿Cómo? A continuación, algunas sugerencias de cómo animales más saludables nos ayudan a tener un planeta sano.

Animales: los recicladores originales

Los animales juegan un rol clave en la sustentabilidad de nuestro ecosistema. Actualmente, nosotros no podemos crear un medio ambiente sostenible sin ellos. Desde el modo en el que usan y reciclan los recursos naturales hasta los recursos que ellos mismos proveen, los animales han probado ser recicladores óptimos.

Ganado vacuno, ovejas, cabras e incluso los búfalos –también conocidos como rumiantes– tienen una habilidad única para reciclar al comer plantas que los humanos no consumen directamente. El 95% de la alimentación de los rumiantes consiste en productos que, de no ser su capacidad de transformarlos, serían desperdiciados –tal es el caso de las plantas que no son aptas para el consumo humano y de otros productos alimenticios sobrantes de los cuales se alimentan. La capacidad del ganado de consumir los sobrantes del procesamiento de cosechas para consumo humano, por ejemplo las harinillas de la molienda del trigo o la pulpa de la remolacha que resulta del proceso de producción de azúcar, añade resiliencia a nuestro sistema de alimentación.

Con la actual pandemia de Covid-19 es crítico tener una alta resiliencia o habilidad para manejar situaciones inesperadas. Muchas mejoras se pueden hacer a nuestro sistema de producción de alimentos para incrementar la resiliencia, pero claramente, el ganado añade una capa de flexibilidad gracias a su habilidad para convertir en alimento y otros artículos útiles para la humanidad, lo que de otra forma sería desperdicio.

Proteína alternativa: una gota en una cubeta

Mientras muchas personas han cambiado a una dieta vegetariana, al menos en parte, para reducir el impacto climático, la verdad es que su impacto es mínimo. De acuerdo con la Organización de Alimentos y Agricultura de las Naciones Unidas, todo el ganado contribuye con un 14.5% a las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Durante esta reducción de viajes y movilidad en medio de la pandemia de Covid-19, hemos sido testigos de un cambio notable en las emisiones de GEI. Mientras las actividades diarias de las personas han cambiado, los hábitos de alimentación que incluyen proteína de origen animal se han mantenido relativamente iguales. Esto se ajusta con lo que ya sabemos, que, si la industria de producción animal de los Estados Unidos fuese eliminada, sólo se reducirían los GEI en un 2.6% en los Estados Unidos y en un 0.36% a nivel mundial.

El ganado es una parte importante del sistema de agricultura y producción de alimentos al convertir productos que no son aptos para el consumo humano en proteínas y nutrientes de alto valor biológico para los humanos. La proteína animal como la carne de res, carne de cerdo, pollo, leche y huevos, ofrecen una fuente rica en micronutrientes, incluidos el zinc, hierro, vitamina B6 y B12, que son esenciales para nuestra salud física y desarrollo cognitivo.

Eliminar a los animales de esta ecuación no es la solución, resultaría en mayores deficiencias en los nutrientes esenciales y desequilibrarían nuestro ecosistema alimenticio. Para crear un impacto significativo, nuestra oportunidad como industria es mejorar la manera en la que operamos, no detener nuestra operación.

Al final del día, cambiar la fuente de la que obtenemos las proteínas no es como cambiar de combustibles fósiles a energía renovable, por ejemplo, de autos a gasolina por vehículos eléctricos. Además de tener un impacto negligente en la reducción de las emisiones, puede causar daños a largo plazo en nuestra salud.

¿Qué rol juega la agricultura y la ganadería para resolver problemas de sustentabilidad? Se reduce a esto: Si cuidamos adecuadamente a nuestros animales, ellos nos cuidarán a nosotros.

Necesitamos reducir las enfermedades en los animales a través de un cuidado global preventivo y un mejor acceso a nuevas tecnologías y medicamentos. Significa también, satisfacer la mayor demanda con los menos recursos posibles –cuando los animales están saludables, están mejor equipados para alcanzar su mejor potencial, lo que se traduce en una producción sustentable de carne y leche. Finalmente, significa que la eficiencia en nuestro sistema de producción de alimentos importa. Se estima que el 20% de los resultados de la ganadería se pierde a nivel mundial debido a la falta de salud animal.

La mejora en la salud animal es beneficiosa para ellos, para las personas y para el planeta. Mejorar la salud animal en los países de renta media y baja es clave para mejorar la eficiencia en la ganadería mundial, pues se traduciría en una mayor cantidad de alimentos para las personas con un menor requerimiento de recursos naturales. Por ejemplo, actualmente comparado con 1975, podemos producir la misma cantidad de proteína cárnica en los Estados Unidos con un 36% menos de ganado.

Generalmente hablamos sobre el impacto de la huella en el medio ambiente considerando a las plantas y a los animales por separado, o enmarcando la conversación confrontando uno contra otro. En realidad, ellos están entrelazados en nuestro ecosistema.

Un planeta más saludable requiere de personas sanas, animales sanos y un planeta sano para crear un futuro sustentable.

Texto: Dra. Sara Place, Directora de Sustentabilidad, Elanco.