Claves para mantener la Flor de Nochebuena

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Originaria de México, la flor de nochebuena se ha convertido en el símbolo característico de la Navidad, y es considerada el adorno perfecto durante la época decembrina, ya que su color carmesí brinda un toque muy especial a la decoración navideña.

Hoy en día, esta flor se puede encontrar en gran variedad de tonalidades como el rojo, amarillo, rosa o blanco. Sea cual sea el color que se elija tener en casa, es importante brindarle los cuidados requeridos. The Home Depot ofrece importantes recomendaciones para que las nochebuenas estén en todo su esplendor durante el invierno y se conserven en buen estado todo el año.

Temperatura. Para conservar la flor durante un periodo de tiempo mayor al navideño, lo ideal es situar la planta en un lugar con temperaturas constantes entre los 15 y 25 grados y en un lugar ventilado, pero lejos de corrientes de aire.

Iluminación. Si la planta se ha adaptado completamente al lugar donde se haya colocado (interior o exterior), el nivel de luz no es de vital importancia, aunque para el periodo de floración, los lugares bien iluminados son los más aconsejables. Para mantener su atractivo, hay que poner la planta en un lugar soleado, pero no en una zona de luz directa del sol.

Riego. En un inicio debe ser abundante, siempre y cuando la tierra haya absorbido por completo el agua del último riego. La cantidad de agua se debe aumentar al situarla en una nueva ubicación, durante el verano y en el periodo de floración (noviembre y diciembre).  Es recomendable regarla un par de veces por semana, manteniéndola húmeda, no mojada, y evitando inundar la maceta. Al estar en interior, necesita menos riego que si se encuentra en el exterior.

Cuidado de las hojas. Otro de los cuidados esenciales es evitar rociar con agua las hojas de color (rojo, amarillo, blanco o rosa) para que no salgan manchas o se decoloren. Si las hojas se ponen amarillentas o comienzan a doblarse las ramas, es posible que les falte luz o estén recibiendo demasiada agua. También es muy importante no tallarlas con nada, no sacudirlas ni frotarlas con los dedos para que las hojas conserven su color natural y no se manchen.

Trasplante. Aunque por lo general las personas la utilizan en el interior, tras las fiestas navideñas o decembrinas se pueden trasplantar en el jardín o a lugares donde no reciban excesiva luz solar. Este consejo ayudará a mejorar su mantenimiento a lo largo del año e incluso podrá crecer y formar un arbusto.

Altura. Si se conserva el buen estado de la nochebuena en una maceta, su altura máxima puede llegar a alcanzar los 50 cm. En caso de trasplantarla en el jardín directo a la tierra puede llegar hasta los 5 metros de altura.

Sol y sombra. En la época posterior a la floración, generalmente a partir de febrero, es bueno que le dé el sol, pero no de forma directa.

Poda. La poda debe realizarse a principios de año (después de la floración). Al tratarse de una planta muy mimosa, se le debe brindar muchos cuidados si se quiere mantener en perfecto estado. Cuando las hojas empiecen a recobrar su color verde en febrero o marzo, se debe podar para dejarla de aproximadamente 20 cm. En unas semanas tendrá muchos retoños, con los que se podrá engalanar el hogar nuevamente a fin de año, cuando recobren su color rojo vivo o el tono de la variedad que se haya elegido.

Protección. Al tratarse de arbustos de leche, la planta segrega una sustancia de autoprotección en rama y hojas bastante corrosiva que la defiende de posibles mordiscos de animales. De ahí el cuidado que se debe tener si hay mascotas en casa.

Abono. Las dos épocas en las que se tiene que abonar son de febrero a marzo, usando abono de crecimiento, y de octubre a noviembre, con un abono específico de floración. Cada semana se puede agregar un poco de fertilizante soluble en agua que contenga nitrógeno y nunca utilizar fertilizantes que contengan ureas. Para quienes tienen mascotas, esto significa también evitar que éstas orinen en las plantas de Nochebuena, ya que la urea es muy nociva.