Leydy Pech y la defensa de la Abeja Maya

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A fin de atender diversos temas de interés social y ambiental, como el que registra la península de Yucatán, se llevó a cabo en la Ciudad de México la séptima conferencia mensual del ciclo “Autosuficiencia alimentaria e innovación tecnológica con prácticas sustentables”, que organiza la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader).

El subsecretario de Autosuficiencia Alimentaria de la Sader, Víctor Suárez Carrera, afirmó que el municipio de Hopelchén, Campeche, es ejemplo de deforestación acelerada a causa de la expansión ilegal de monocultivos de soya transgénica y otros productos.

Al participar en esta séptima conferencia, el subsecretario consideró que lo que viven las comunidades mayas de la península de Yucatán obedece al modelo económico que ha predominado en las décadas recientes. “Sólo se busca la ganancia y se pasa sobre los derechos de las personas, de las comunidades; se pasa por encima de los derechos a la salud, y no sólo de la población actual sino también de las generaciones futuras”, subrayó.

La conferencia tuvo como eje central las abejas y su importancia fundamental para la preservación de los equilibrios en los ecosistemas. Asimismo, se proyectó el documental ¿Qué les pasó a las abejas?, dirigido por Adriana Otero y Robin Canul, en el que se da cuenta de la lucha sostenida por comunidades mayas en contra de la siembra de soya transgénica y en defensa de territorio.

Una de las protagonistas de la película, Leydy Pech, miembro de la Alianza Maya por las Abejas y del Colectivo de Comunidades Mayas de los Chenes, participó en la conferencia.

Comentó que el Colectivo nació precisamente por la presencia de megaproyectos desde inicio de la década de los años 2000, y por el avance rápido de la siembra transgénica, que ha arrasado la selva de la península de Yucatán.

En 2003 no se sembraba nada de esa soya en la península y la cifra creció. La mayor parte de esa superficie está en el municipio de Hopelchén, en la región de los Chenes, indicó.

“Las comunidades indígenas enfrentamos graves problemas con los megaproyectos. Los mayas estamos defendiendo a las abejas y con ello a nuestro territorio. El territorio es lo que nos legaron nuestros abuelos, es donde tenemos biodiversidad, bosque, agua, animales, aves, plantas medicinales, conocimiento, cultura», sostuvo.

«Forma parte de nuestra identidad como pueblo maya y está ligado a nuestra soberanía alimentaria. Con las deforestaciones se nos va parte de nuestra vida y de nuestra historia”, añadió la apicultora con abejas meliponas, la milenaria abeja maya.

Precisó que en 2002 el Gobierno Federal otorgó permisos para la siembra transgénica, y de allí (dada la deforestación y el uso ligado de glifosato y de otros plaguicidas que se esparcen por avioneta a distancias cortas respecto de lugares con población, como escuelas, poblados, etcétera), se han derivado múltiples problemas como agua y aire contaminados, personas enfermas, muerte de abejas y de otros animales, disminución de producción apícola, confrontaciones sociales, migración de jóvenes y desempleo, entre otros.

La deforestación, comentó, está ocurriendo para la siembra ilegal de soya transgénica, palma de aceite, sorgo, arroz, chile, papaya, sandía y otros cultivos, con el modelo del monocultivo, que es ajeno a la cultura maya. Este modelo lo importan productores que han migrado desde otras regiones del país.

“Han traído grandes maquinarias; a esos empresarios lo que les importa son las ganancias y estamos perdiendo selva, lagunas, plantas medicinales. Holpechén es el municipio de todo México con mayor deforestación durante los últimos diez años”, reportó Leydy Pech.