Lactancia materna para un planeta más saludable

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En el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, cuyo lema este año es “Apoye la Lactancia Materna, para un planeta más saludable”, la marca Philips, líder en tecnología de la salud y cuidado de la madre y el bebé, quiere compartir algunos datos sobre los beneficios que tiene la lactancia materna y cómo contribuye para tener un planeta y personas más saludables.

Cada acción a lo largo del ciclo de vida puede contribuir a mitigar la degradación ambiental y reducir la huella ecológica, un paso importante en este sentido es revisar la forma en cómo se alimentan los niños desde su nacimiento y generar acciones que apoyen la salud en todos los sentidos, repercutiendo positivamente en la salud del planeta.

La lactancia materna tiene un impacto positivo y vital en la salud de la madre y el bebé, el bienestar y el medio ambiente. Sin embargo, a menudo enfrenta desafíos de diversa índole; en México solo aproximadamente el 30% de los lactantes reciben alimentación exclusiva con leche materna durante los primeros seis meses de vida.

Lo sorprendente de la lactancia materna además de sus propiedades nutricionales e inmunológicas, son los beneficios psicológicos y emocionales debido a la seguridad que brinda el vínculo entre la madre y el niño. Los padres alrededor del mundo están cada vez más interesados en descubrir cómo mantener saludables a sus familias, y una forma de empezar es protegiendo, apoyando y promoviendo la lactancia materna.

La Organización Mundial de la Salud recomienda insistentemente que la lactancia materna se inicie en la primera hora de vida, se continúe de manera exclusiva durante los primeros seis meses, y se continúe hasta los 2 años con la introducción de alimentos complementarios. La leche materna contiene anticuerpos e inmunoglobulinas que estimulan el sistema inmunológico protegiendo al bebé de las enfermedades crónicas e infecciosas.

Pero, ¿cómo impacta la lactancia materna en el desarrollo sostenible? Aproximadamente un 32% de la tasa de acidificación global del suelo y un 26% de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero son consecuencia de la producción de alimentos, esto es tan solo un indicador de que las actuales prácticas de producción y consumo de alimento están afectando nuestro planeta. Al ser la leche materna el primer alimento que se consume; se convierte en una parte fundamental de un sistema alimentario sostenible.

La leche materna es un alimento natural y renovable producido por el cuerpo humano que genera un impacto positivo en el desarrollo sustentable; al ser accesible para todos no representa una carga económica para las familias comparado con la leche artificial. “Se estima que la producción de fórmulas lácteas requiere más de 4 mil litros de agua para fabricar un kilo de leche, lo cual afecta considerablemente a nuestro medio ambiente”, dice María Sofía Castro Lagos, especialista en Lactancia Materna para Philips Avent.

Cabe destacar que la lactancia materna provee toda el agua que requiere un bebé incluso en climas cálidos, mientras que la alimentación mediante fórmula requiere acceso a agua limpia, higiene y saneamiento. De igual manera destaca el hecho de que la lactancia materna implica menos uso de energía en comparación con la producción de fórmulas.

La lactancia materna proporciona una fuente de nutrición y sustento saludable al ser viable, no contaminante y no requerir un uso intensivo de los recursos naturales.