Adaptación al cambio climático

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México comunica a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático sus compromisos de Mitigación y Adaptación para el periodo 2020-2030.

De manera no condicionada y cumpliendo con las indicaciones y prioridades de la Ley General de Cambio Climático, México se compromete a reducir el 51% de sus emisiones de partículas negras de hollín, cuyo potencial de calentamiento global en el corto plazo puede ser de hasta 3 mil 200 veces superior al bióxido de carbono.

Este contaminante de vida corta, denominado también carbono negro, es un compuesto de efecto invernadero que proviene principalmente de la quema incompleta de combustibles fósiles pesados y está asociado con la morbilidad y mortalidad causada por la contaminación atmosférica a nivel urbano, por lo que su reducción también tendrá importantes beneficios en materia de salud pública.

Adicionalmente, se disminuirán en 22% las emisiones de bióxido de carbono, metano, óxido nitroso y gases fluorocarbonados, de manera no condicionada, con respecto a la línea base o el crecimiento tendencial de las actividades productivas, de servicios y urbanas que los generan.

Con base en los conocimientos científicos más recientes, referidos en el Quinto Reporte del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, se puede estimar que el efecto combinado de la reducción de los compuestos y los gases de efecto invernadero mencionados al 2030 asciende a 25%.

Esta reducción implica asimismo que México logrará desacoplar su crecimiento económico de la emisión de bióxido de carbono equivalente pasando de 40 a 24 kgCO2e/1,000 pesos, o sea, una reducción de alrededor del 40% en la intensidad de carbono del PIB.

Bajo estas consideraciones, se estima que México alcanzará un pico máximo de emisiones para entrar en una ruta de descarbonización de su economía a partir del año 2026.

Esta reducción determinada voluntariamente se puede incrementar a 40% de llegarse a un Acuerdo Global en Paris que asegure el apoyo financiero a las acciones de mitigación de países en desarrollo, garantice una transferencia tecnológica estratégica en los sectores con mayores tasas de emisión, de manera proporcional al reto que se enfrenta, así como mecanismos de mercado que faciliten la mitigación.

México ha incluido en sus compromisos al 2030 un componente de Adaptación cuya prioridad es proteger a la población de los diversos impactos del cambio climático, como los fenómenos hidrometeorológicos extremos que se vinculan a los cambios de temperatura del planeta, al mismo tiempo que aumentar la resiliencia de la infraestructura estratégica del país y de los ecosistemas que albergan nuestra biodiversidad. Para ello, se establecen como metas más relevantes fortalecer la capacidad adaptativa de 160 de los municipios más vulnerables del territorio nacional, establecer sistemas de alerta temprana y gestión de riesgo en todos los órdenes de gobierno y alcanzar una tasa cero de deforestación. Las acciones de adaptación propuestas propician las sinergias positivas con las de mitigación.

México, siendo el primer país en desarrollo que anuncia sus compromisos voluntarios de mitigación y adaptación, exhorta a la comunidad internacional a sumarse con sus contribuciones al esfuerzo por impedir un aumento de la temperatura global más allá de los dos grados centígrados y reitera su compromiso en lograr una descarbonización profunda del crecimiento económico, en un contexto de equidad.




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