Valle de Loira: 500 años de Renacimiento

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El año 2019 es la marca de los quinientos años desde que iniciase la construcción del Castillo de Chambord, la muerte del legendario Leonardo da Vinci en el Castillo Clos Lucé en Amboise, ubicado en el Valle de Loira, también conocido como El jardín de Francia. Además esta zona fue durante muchos años residencia de los reyes franceses, debido a esta riqueza política y cultural es que se reconoce como la cuna del Renacimiento del país galo.

Igualmente se considera a esta zona como un patrimonio natural y cultural de propiedad común, cuya pérdida sería incalculable para la memoria colectiva de la humanidad, por ello el Val de Loire, y todo lo que alberga, es considerado un paisaje cultural reconocido y protegido por la UNESCO desde el año 2000.

Estas son algunas de las maravillas arquitectónicas del Valle:

Dominio Nacional de Chambord: obra maestra que se encuentra dentro de la primera lista de monumentos históricos protegidos por la UNESCO, en 1981. Monumento dedicado a la belleza y la inteligencia, diseñado por el mismísimo Leonardo da Vinci.

Castillo de Clos Lucé: es aquí donde Leonardo da Vinci dio su último respiro y donde inicio algunas de sus obras maestras, como la Mona Lisa. El castillo cuenta con un museo repleto de los inventos más locos provenientes de esta mente brillante. Igualmente cuenta con jardines dedicados a Da Vinci.

Castillo de Chenonceau: bastante reconocido por su diseño único en el mundo, pues Catherine dé Medici mando a construir dos grandes galerías sobre el río, volviéndose con el tiempo un diseño icónico de la arquitectura.

Pero los castillos de Loira no se tratan sólo de visitarlos y ya, pues el Valle y su legado artístico cultural han preparado una serie de eventos, exposiciones, fiestas y actividades para celebrar cinco siglos de historia. Un festival que durará todo el año.

La celebración empieza en el castillo de Clos Lucé, última residencia del genio italiano, que presenta la exposición titulada Léonard de Vinci, ses élèves, la Cène et François Ier (Leonardo da Vinci: sus alumnos, La última cena y Francisco I) entre los meses de junio y septiembre. Un tapiz de La última cena, realizado a partir de la pintura mural de Leonardo da Vinci, viajará desde el Vaticano. Una serie de veladas nocturnas en torno a la gastronomía y los grandes conocimientos del Renacimiento también llenarán de vida y actividad Clos Lucé durante el verano.

No muy lejos de este lugar, en el castillo d’Amboise, la exposición 1519, la mort de Léonard de Vinci: la construction d’un mythe (1519, la muerte de Leonardo da Vinci: la construcción de un mito) se articula en torno al cuadro de F.G. Ménageot, La muerte de Leonardo da Vinci, y a una colección de grabados. Abierta al público de mayo a agosto, este evento también ofrece una visión contemporánea a través de cinco lienzos obra del creador gráfico italiano RAV: en cada uno de ellos, presenta algunos de los detalles del cuadro.

Catalina de Médici también recibirá su propio homenaje, entre otros, gracias a la exposición titulada Les Tapisseries de la Reine (Los tapices de la Reina), en el castillo de Chaumont-sur-Loire (de septiembre a diciembre), una verdadera inmersión en el universo personal de la Reina.

Otros eventos ofrecerán una visión de los diferentes estilos de vida durante el Renacimiento. Es el caso de las exposiciones tituladas Enfants de la Renaissance (Niños del Renacimiento), en el castillo Royal de Blois, o incluso Art de Vivre à la Renaissance (Arte de vivir en el Renacimiento) en el castillo de Châteaudun, ambas abiertas al público de mayo a septiembre.

Y si se prefiere una experiencia culinaria a la antigua usanza, sin duda el destino es el castillo de Villandry, que estará ofreciendo banquetes iguales a los que se llevaban a cabo en el Renacimiento, con platillos preparados de la misma forma que hace 500 años. Y no sólo eso, los utensilios, manteles, mesas y decoración son fieles a las que vivieron los comensales de esa época, cuando comer era toda una puesta en escena.