Maravillosas construcciones en República Checa

245

En la República Checa, algunos edificios han vivido cientos o miles de años y otros “tan solo” décadas, sin embargo, también han conseguido marcar significativamente la historia.

Se puede comenzar con un resumen de construcciones históricas, como el Castillo de Praga, el Puente de Carlos o los castillos y palacios ubicados por toda la República Checa que recuerdan todo tipo de épocas de injusticia y momentos de gloria por los que ha pasado el país. O bien, en lugar de ello, recorrer aquellas construcciones que quizá todavía no son muy conocidas.

Villa Tugendhat

Una de estas obras es la Villa Tugendhat, hallada en Brno. Esta perla de la arquitectura moderna pertenece a la lista de Patrimonio de la UNESCO. Es considerada como la obra más destacada, entre trabajos previos a la guerra, de Ludwig Mies van der Rohe, el padre de la arquitectura moderna.

Por una exagerada cantidad de dinero que por aquel entonces, en los años 30, habría servido para financiar la construcción de 30 casas familiares, un conocido magnate de la industria la hizo construir como regalo de bodas para su hija Greta Tugendhat, aunque el matrimonio vivió en ella solo ocho años.

Por ser judíos, la abandonaron en 1938, huyendo de la persecución nazi, quienes se apoderaron de la villa. En el año 1945, la tomó el Ejército Rojo con su caballería, cosa que no favoreció al interior del edificio. Años después, la villa sirvió como centro de rehabilitación hasta que, en el año de 1969, el edificio se convirtió en un monumento cultural y, en el año 2001, una de las joyas declaradas Patrimonio Mundial.

Monasterio del Barroco

Para poder conocer la obra del ilustre arquitecto checo de procedencia italiana Jan Blažej Santini-Aichel, hay que remontarse al cambio del siglo XVII al XVIII. Santini nació en una familia que trabajaba la cantera. Debido a una discapacidad física, no pudo continuar con el oficio familiar y tras finalizar sus estudios emprendió un viaje en el que llegó hasta Roma, donde le otorgaron el título de arquitecto.

Tras su regreso a los Países Checos, se dedicó a hacer proyectos de manera particular, de los cuales varios se han conservado hasta ahora. Es conocido el Monasterio Barroco de Plasy y su escalera volada, la Iglesia de la Asunción de la Virgen María y San Juan Bautista, en Kutná Hora, y el Palacio de Kolovraty en Praga. Aunque el monumento más conocido y deslumbrante es la Iglesia de peregrinación de San Juan Nepomuceno. En él, Santini juntó las bases del barroco, el gótico y la simbología. En sus proyectos utilizaba números concretos de manera deliberada, por ejemplo, el tres: el número de la Santísima Trinidad.

Casa danzante

A la orilla del río Moldava (Vltava), en el centro de Praga, se encuentra un edificio que destaca entre los demás por su original diseño, su brillo, que se refleja en su superficie acristalada, y le otorga al edifico el parecido a un baile de pareja, concretamente por los bailarines más famosos de todos los tiempos: Fred Astaire y Ginger Rogers.

Su original construcción fue reconocida incluso por la revista americana Time, cuando la Casa Danzante (Tančící dům) fue nombrada Diseño del Año 1996. En su interior, además de varias oficinas, también hay cafería, restaurante y salas de exposición.

Terezín

La ciudad fortaleza de Terezín sigue recordando la época de guerra y su trágica etapa de la historia cuando los nazis, durante la segunda guerra mundial, la transformaron en un gueto judío y cárcel de la Gestapo. Hoy en día, es un monumento nacional con varias zonas conmemorativas y exposiciones.

Aunque también es curiosa la historia previa de Terezín. El emperador Josef II fundó la ciudad fortaleza a finales del siglo XVIII. Le dio el nombre de su madre, la monarca Marie Terezie. Actualmente, también cuenta con un museo en honor a František Josef I, que acerca a la vida de un emperador de la corte del Imperio austrohúngaro.