Amealco es mole de guajolote y muñeca otomí

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El municipio de Amealco, en Querétaro, es una sorpresa en sí mismo, ya que está lleno de rica gastronomía, invaluable artesanía, atractivos turísticos y gente buena.

Por ejemplo, la muñequita con diadema de listones de colores que tanto identifica a Querétaro es originaria de Amealco. La muñequita de trapo es de la comunidad de San Ildefonso y la cual representa a la mujer otomí, ñañú  o Hñäñho. Hoy en día, la producción y la comercialización de la muñeca artesanal, representa uno de los principales sustentos para las familias otomíes.

En una visita al Museo de la Muñeca Artesanal se pueden observar decenas de ellas, elaboradas con diversos materiales, ya sea de trapo, de fibra o de barro. ¡Un deleite para todo el visitante!

Martes de Mole

En este municipio también se puede disfrutar de diversa y rica gastronomía. Tan solo a unos pasos del Centro Histórico, el más grande de todo Querétaro, se ubica el mercado, donde se puede probar uno de sus platillos típicos: el chicharrón de res, muy diferente al de cerdo, que al verlo por primera vez sorprende y llama la atención. Definitivamente, todo visitante debe probarlo. Si bien de vista no llama tanto la atención, sí el sabor, ya que este chicharrón de res es preparado a base del cebo (grasa de la res).

Y si de casualidad se visita Amealco en día martes es posible degustar uno de los moles más deliciosos que se puedan probar, muy típico de la región gracias a sus ingredientes y siempre acompañado con una pieza de pavo. Una receta única que ha podido prevalecer con el paso del tiempo y que en los últimos años ha incrementado considerablemente su demanda.

Y las “Tostadas de Arriero” pueden convertirse en las favoritas, ya que son unas tostadas de maíz “quebrado”, crujientes y frescas, servidas con frijoles, nopales y salsa. El nombre de “arrieras” se debe a que son fáciles de hacer y de transportar para aquellas personas que trabajan en el campo. Y, sin duda, las tostadas mejor preparadas de Amealco son la de Doña Juanita.

Entre las bebidas para acompañar los diferentes platillos, están las aguas frescas, el pulque o aguamiel que se puede encontrar en establecimientos antiguos, algunos de ellos datan desde la época de la revolución

También, los vinos frutales, elaborados con la fruta que se produce Amelaco, como el capulín, manzana, tejocote y guayaba.

Tradición y cultura

Entre sus atractivos turísticos, bien vale la pena una visita a la Parroquia de Santa María, de arquitectura neoclásica, que data del siglo XVIII. Su construcción inició en 1775 y finalizó en 1905. Actualmente es el templo más importante entre la comunidad amealcense.

O bien, el edificio de la Presidencia Municipal o palacio municipal, como es conocido entre los habitantes, debido a que es una edificación del siglo XVIII que en sus inicios fue una casa habitación, construida a un costado de la casa cural por lo que se encuentra ubicada en el corazón del municipio acompañada del Templo Santa María. Amealco adquirió su calidad de municipio el 8 de abril de 1941.

También vale la pena una visita a la Casa de las Artesanías, en el centro de Amealco, a un costado de la plaza principal, donde todos los días los turistas pueden apreciar diversas piezas artesanales y donde hasta es posible tomar un cursos de bordado, o bien, elaborar una típica muñequita.

Finalmente, el hospedaje en Amealco no es problema, ya que cuenta con diversos hoteles y cabañas, desde donde es fácil apreciar el paisaje de campo de este bello lugar.