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Broncodilatación rompe paradigma en tratamiento de la EPOC

Las exacerbaciones o agudización de síntomas como tos con flemas, dificultad para respirar y opresión en el pecho en pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) son episodios de inestabilidad que no sólo favorecen su progresión, sino que también son la primera causa de urgencias médicas que disminuyen la calidad de vida y aumentan el riesgo de muerte en los afectados.

El Dr. Antonio Anzueto, Profesor de Medicina de la Universidad de San Antonio, Texas, explica que las exacerbaciones pueden deberse tanto a infecciones bacterianas y virales como a factores estresantes medioambientales. Sin embargo, también existen padecimientos concomitantes como cardiopatías, embolia pulmonar y otros procesos sistémicos que pueden desencadenarlas. Por esa razón, mantener el control de estos eventos es el principal reto que enfrenta la comunidad médica y los sistemas de salud en México.

Indicó que, de acuerdo con la Iniciativa Mundial para la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (Gold, por sus siglas en inglés), la forma de tratar a estos pacientes debe ser personalizada. De ahí que el objetivo del tratamiento sea reducir los síntomas, la frecuencia, la gravedad de las exacerbaciones, disminuir las soluciones de rescate (fármacos que abren los bronquios de forma rápida para provocar una buena respiración) optimizar la tolerancia al ejercicio y, en general, el estado de salud del paciente.

Si bien en la mayoría de los casos el tratamiento médico incluye broncodilatadores de acción corta, corticoides sistémicos y antibióticos, sostuvo que desafortunadamente hay quienes permanecen sintomáticos y con mala calidad de vida, por lo que se requieren más y mejores opciones para mantener bajo control la enfermedad.

En ese sentido el también integrante del Consejo Científico de las Guías Gold destacó que el manejo de la EPOC ha evolucionado en los últimos años y hoy se dispone de nuevas opciones terapéuticas inhaladas que alivian las molestias y mejoran significativamente el funcionamiento de los pulmones, tal es el caso del tiotropio, el anticolinérgico de acción prolongada de mayor prescripción en el mundo (Lama) en combinación con olodaterol, un beta-2 agonista acción prolongada de larga duración (Laba)

“Los estudios clínicos han demostrado que la combinación de dos broncodilatadores de acción rápida y prolongada (Lama/Laba), aplicada a dosis fijas mejora sustancialmente la función pulmonar de los pacientes durante el desarrollo de la enfermedad, además de que disminuye la frecuencia e intensidad de los síntomas”, destaca el especialista.

“Para estos pacientes –agrega el neumólogo–, la disnea (falta de aire) es uno de los síntomas que limita su capacidad para mantenerse activos y tiene un impacto negativo en su vida cotidiana. Como no existe una cura para esta enfermedad, la mejora de la calidad de vida es una meta importante del tratamiento”.

Por otro lado, sostuvo que los resultados del estudio clínico Energito en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica moderada o grave demostraron que una dosis fija de tiotropio+olodaterol es más efectiva en comparación con la administración dos veces al día de la combinación de un Laba como el salmeterol con un corticoide inhalado (ICS) como la fluticasona, lo cual confirma el nivel de seguridad y eficacia del fármacos desarrollado por Boehringer Ingelheim.

Es de precisar que los tratamientos que contienen corticoesteroides, en general, se asocian a efectos secundarios potencialmente graves y en las Guías GOLD se recomienda su uso exclusivamente en pacientes con EPOC grave y exacerbaciones frecuentes (más de 2 al año). A pesar de ello, son muy utilizados en todos los estadios de la EPOC, incluso cuando el riesgo de reagudización es bajo. A este respecto, los resultados de Energito se suman a los obtenidos en el ensayo a gran escala Wisdom (Withdrawal of Inhaled Steroids during Optimised bronchodilator Management) planteando dudas sobre si los beneficios de los ICS son mayores que sus posibles efectos secundarios.

Impacto clínico

Por su parte, el Dr. Juan Carlos Vázquez García, director de Enseñanza del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), explica que si bien el impacto clínico de las exacerbaciones se puede controlar mediante una intervención terapéutica oportuna y adecuada con broncodilatadores inhalados de acción prolongada, que tienen la función de dilatar los bronquios para que pueda entrar más aire a los pulmones, dijo que la falta de adherencia al tratamiento por parte de los pacientes es el principal motivo de fracaso.

Por eso, recalcó que la broncodilatación dual de tiotropio + olodaterol, disponible en México, tiene la ventaja de ser administrada de manera sencilla debido a su innovador dispositivo inhalador que produce activamente una fina nube fácil de inhalar. Esto hace que, con un solo disparo, la sustancia aspirada llegue directo a los bronquios y pulmones, proporcionando al paciente un rápido alivio de los síntomas y, por tanto, mejor calidad de vida. “La satisfacción del paciente con su inhalador se asocia a un mayor cumplimiento terapéutico, que es lo que todos los médicos buscamos en el control de una enfermedad progresiva que hoy puede prevenirse y tratarse”.

De esta manera en el marco del Día Mundial de la EPOC, a celebrarse el próximo 15 de noviembre, hizo un llamado a los profesionales de la salud para poner énfasis en la educación de quienes viven con EPOC, ya que el desconocimiento de la enfermedad y el escaso seguimiento de las recomendaciones médicas suponen mayor número de costos económicos y sociales. De hecho, entre 40 y 70% del gasto médico total se debe a ingresos hospitalarios causados por las exacerbaciones.

Estudios epidemiológicos sobre la carga económica de la enfermedad en México indican una cifra promedio de 75 mil pesos por paciente al año, pero esta cantidad puede incrementarse hasta 139 mil pesos cuando éste requiere hospitalización, de ahí que “la terapia inhalada con nuevas generaciones de medicamentos romperán el paradigma en el tratamiento de esta terrible condición de salud“, explica el ex presidente de la Sociedad Mexicana de Neumología y Cirugía de Tórax (SMNyCT).

La detección oportuna de la EPOC, mediante una espirometría (estudio que mide la cantidad de aire que entra y sale de los pulmones) es fundamental porque permite a los afectados, generalmente adultos mayores de 50 años de edad, acceder más rápido al diagnóstico y al inicio de un tratamiento ideal que le permita vivir bien con la enfermedad.