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Toks y un corazón artesano con concepto social

San Bartolo Coyotepec, Oaxaca, es un pueblo de origen prehispánico y en su nombre se encierra el sincretismo de la cultura española y la cultura indígena: San Bartolo, que es el nombre del Santo Patrono; y Coyotepec, que es el nombre azteca para Cerro de los Coyotes.

Y es precisamente en este lugar, donde se encuentra la tierra del barro negro.

Este producto, de ancestral técnica, requiere de tiempo y cuidado para la elaboración de cada una de sus piezas. Una de ellas, un corazón de barro negro, fue el bello regalo con el que restaurantes Toks consintió a cada Mamá en todas sus sucursales, el pasado 10 de mayo.

A través de su área de Responsabilidad Social y de la mano con Pro México Indígena, la cadena regaló 45 mil piezas hechas con el cariño y pasión de 20 familias, quienes trabajan desde hace 37 años en el taller familiar de artesanías Jobricana.

El barro negro sigue un proceso muy peculiar:

  • Después de sacar el baro de la mina, un proceso muy arduo, se moldea y se deja secar al sol durante cuatro días, para pulirse después de este tiempo.
  • Es ahí donde se realizan los calados y texturas características. Se deja secar otros cuatro días.
  • Posteriormente, se hornea hasta lograr el característico color negro metalizado.

Dato curioso: la extracción del barro se realiza en una mina cercana a la comunidad oaxaqueña, actividad meramente masculina, ya que existe la creencia de que si una mujer entra a la mina, ésta se derrumbará. Pero aunque las mujeres no participan en la extracción del barro, sí lo hacen en el decorado y producción de la artesanía.

“México es un país lleno de historia, cultura y tradiciones excepcionales, como empresa es un compromiso y un honor para Toks el contribuir a conservarlas”, explicó Gustavo Pérez Berlanga, director de Responsabilidad Social de Restaurantes Toks.