Ilusión en la Cabalgata de los Reyes Magos de Irapuato

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Melchor, Gaspar y Baltazar llenaron de ilusión y de sonrisas a los más de 450 mil asistentes a la Cabalgata de los Reyes Magos, principalmente niños, que se realizó la noche del 5 de enero en Irapuato, Guanajuato.

En punto de las 7 de la noche dio inicio la edición número 43 de la cabalgata, que hizo un recorrido de aproximadamente 7 kilómetros con la participación de 53 contingentes, entre ellos los carros alegóricos con pasajes bíblicos llenos de magia, música, color y tradición.

El momento culminante fue la llegada de los Reyes Magos, entre aplausos y gritos, quienes se acercaron a los niños, escucharon sus peticiones y recibieron sus cartitas, además de los cientos de globos que los pequeños soltaron con la ilusión de que sus peticiones se hicieran realidad.

La tradición de la Cabalgata de los Reyes Magos se originó en 1974, cuando el Sr. Ernesto Alfaro Madrigal en compañía de sus amigos del club de los Caballeros de Colón, repartió regalos a sus hijos, pero al ver la algarabía de las personas al ver transitar a los personajes, les nació la idea de crear un Desfile de Reyes.

A partir de ese año se empezaron a entregar bolsas con dulces a los niños, y dio inicio este tradicional desfile que ahora es seguido por miles de personas, pues se ha convertido en un atractivo turístico de la región que además deja una importante derrama económica al municipio.

Actualmente se organiza con más de 6 meses de anticipación, pero 3 días antes del desfile, el montaje escénico en los trailers y carros se hace cada día más pesado y complicado. Para la producción participan electricistas, carpinteros, plomeros, diseñadores y muchos voluntarios.

Sin olvidar el magnífico vestuario de cada uno de los Reyes Magos, hecho prácticamente a mano por expertas costureras y bordadoras, quienes cuidan a detalle el bello y especial ropaje de tan distinguidos personajes.

Es importante destacar que al concluir la Cabalgata por las principales avenidas de Irapuato, los Reyes Magos visitan casas cuna, hospitales y orfanatos, entre otros, a fin de llevar un poco de alegría e ilusión a los niños en dichos lugares.