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La XIII edición de la Bienal FEMSA, en Zacatecas

A lo largo del siglo XX, las bienales se establecieron como escaparates periódicos para mostrar los avances más relevantes en el arte. Son estructuras que permiten mostrar “lo contemporáneo” al tiempo que actualizan su propio significado constantemente.

Con el título Nunca fuimos contemporáneos, la XIII Bienal FEMSA propone un programa de exhibición que hace una relectura de la función de las bienales de representar la actualidad y que pone en el centro prácticas artísticas que revisan temas históricos y lenguajes artísticos populares, barrocos, coloniales y modernos.

Apoyada en lo explorado en la edición anterior, esta bienal transita del modelo de certamen para concentrarse en el programa curatorial, tomando como referencia el libro Nunca fuimos modernos de Bruno Latour (1991), y propone una revisión de lo histórico y sus procesos de conformación. A partir de los diversos proyectos museológicos, editoriales y pedagógicos, así como de las comisiones artísticas, la bienal busca la visualización formal de lo histórico a través de ejercicios que involucren, por ejemplo, la abstracción, la iconografía barroca y las artes populares.

Entre las sedes de la XIII Bienal en la histórica ciudad de Zacatecas se cuentan museos institucionales y comunitarios, espacios públicos, centros culturales independientes e iniciativas autogestivas. El esquema de esta bienal, un corredor cultural multifocal, establece un universo museológico colaborativo en el que los proyectos y las exposiciones constituyen espacios al interior de otros espacios.

Este modelo narrativo de superposiciones, más que pretender mostrar la actualidad artística, se propone hacer una reflexión histórica profunda a partir del concepto de espacio múltiple, acuñado por el artista zacatecano Manuel Felguérez en la década de los setenta.

Mediante las exposiciones, los proyectos comisionados y las colaboraciones con los muy diversos actores locales involucrados, la bienal busca ensayar modelos historiográficos, museológicos, pedagógicos y editoriales que inviten tanto a los artistas como al público a reflexionar sobre las formaciones culturales, sociales y estéticas que impiden, ralentizan o aceleran la aparición de lo contemporáneo, teniendo siempre en mente la reinvención de la función de las bienales.

Nunca fuimos contemporáneos enfatiza las contradicciones entre lo barroco y lo colonial, lo moderno y lo posmoderno, así como la persistencia de lo artesanal y lo popular.

La XIII Bienal FEMSA es un circuito de sedes muy diversas, compuesto por el complejo cultural del Instituto Zacatecano de Cultura, el Museo de Guadalupe y los espacios autogestivos el Santero, el Muno y el Museo Comunitario de Vetagrande.